martes, 9 de diciembre de 2014

Amniosis

… y así le fueron entreabiertas las puertas de los cielos,
develando consigo las aguas que quedaron sobre la expansión,
aquellas que fueron separadas al inicio de los tiempos,
las que nunca se juntaron y de las que no hubo más razón …

… y como un mar que permeaba por entre el firmamento,
así de aquellas aguas bautismales su existencia se anegó,
imbuyendo y amalgamando cada uno de sus pensamientos,
desleíendo consigo todo aquello que alguna vez las negó …

… más ante el vórtice, un glóbulo amniótico en torno a él se formó,
era cual burbuja lo que inmerso en aquel diluvio se expandía,
de membrana cóncava y luminiscencia interna convectiva,
que en directríz a sus seis puntos iba reflejando solo lo que sentía …

… y allí en su soledad, cual embrión acobijado él permanecía,
entretanto sobre la faz de aquellas aguas su presencia no veía,
solo sus sentimientos como estrellas entre sombras florecían,
mientras una voz en el silencio: -“Espejo frente a Espejo”; a él le decía …

… más el caos y la confusión no tardaron en aparecer,
acrecentándose en él la sed al sentir su presencia esvanescer,
por lo que decidióse de aquellas aguas un poco beber,
mientras la voz le sugería: - “Espejo dentro de Espejo, no puede ser” ...

… pero tal fue su desespero que aquella advertencia no consideró,
y juntando sus manos al rezo por entre las aguas las extendió,
ondas circulares dentro de la esfera se expandían y contraían,
al tiempo que el caleidoscopio y sus reflejos de él desvanecían …

… y he allí que un nuevo cielo y una nueva tierra ante sus ojos aparecían,
al unísono de que en polvo cósmico él se tornaba mientras ascendía,
más desde su corazón un fuego intenso por sobre el horizonte resplandecía,
que de entre las tinieblas de aquel abismo en fulguroso cometa se convertía …

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